Como hijo de un veterano de la Segunda Guerra Mundial y miembro de la comisión de Servicios armados, no ha habido mayor defensor del ejército en nuestra área que yo. Lucharé para robustecer las misiones de nuestras bases militares que tanto significan para las economías locales. Mucha gente en nuestro distrito trabaja como civiles, sirven en el servicio activo o tienen familiares que lo hacen en la base de la Fuerza Aérea en Laughlin, la base de la Fuerza Aérea de Lackland, el centro médico del Ejército Brooke y en Fort Bliss. Mis esfuerzos para invertir en nuestro ejército mejorarán la posición de nuestra comunidad para atraer empleos bien pagados y servirá para evitar futuros intentos de cerrar las bases.

También creo que tenemos una gran deuda con los hombres y mujeres que defienden y han defendido a nuestro país. Apoyo con firmeza a las familias militares locales y a los veteranos y continuaré trabajando para aumentar los fondos para veteranos heridos que vuelven a casa y proveer de programas para que esos hombres y mujeres puedan encontrar empleo una vez están aquí.

Pocos en el Congreso han hecho más para honrar y ayudar a los veteranos militares retornados que yo. Esponsorizé legislación para ayudar a que los veteranos heridos de áreas rurales pudieran viajar a los centro médicos, aprobé legislación que ayuda a veteranos retornados a encontrar mejores oportunidades laborales en manufacturas avanzadas y recientemente trabajé para restaurar los beneficios a los veteranos que habían sido recortados en el reciente acuerdo presupuestario.