Nuestra nación se encuentra en un punto de inflexión en lo que se refiere al cuidado de salud. Las decisiones que tomemos afectarán a las próximas generaciones. Es esencial que nos aseguremos, mientras trabajamos para mejorar nuestro sistema, de hacerlo abiertamente y de recibir crítica constructiva honesta e informada por parte de la gente más afectada por los cambios propuestos.

La ley que los republicanos en Washington proponen tiene errores extremos y, más importante, el proceso para aprobarla ha sido cualquier cosa menos transparente. El proceso para legislación tan impactante como está necesita ser público y accesible para que legisladores y votantes puedan debatir y evaluar las mejores  soluciones. Debería ser una prioridad de todos los legisladores asegurar que cada ciudadano esté al tanto de lo que se está haciendo y los cambios tratados.

En resumidas cuentas, en cuidado de salud debemos:

  1. Asegurar que el cuidado de salud es asequible y disponible para cada americano, sin discriminar contra aquellos con condiciones pre-existentes.
  2. Defender y fortalecer Medicare y Medicaid;
  3. Cerciorarnos de que los veteranos obtienen el apoyo que necesitan y que se han ganado;
  4. Mantener los premiums bajos para pequeños negocios para que puedan continuar creciendo;
  5. Apoyar el cuidado preventivo para que el cuarto de emergencias no se convierta en la primera línea de defensa.

La Oficina Presupuestaria del Congreso ha estimado que aprobando la propuesta de ley de los republicanos en D.C. aumentaría los premiums para millones de americanos y dejaría a 22 millones de americanos sin seguro para 2018. También crearía inestabilidad en el mercado y aumentaría los premiums para familias trabajadoras, especialmente nuestros mayores.